Mosca Verde

Phaenicia sericata o Lucilia sericata
Mosca Verde

Descripción:

Qué es: La mosca verde Phaenicia sericata es la más común de las moscas verde botella. Se la reconoce fácilmente por su color verde metálico, aunque también podría ser azul u oro. Las larvas de esta especie se utilizan para terapia larval en pacientes con úlceras crónicas. También se usan en criminología y entomología forense para datar fechas de muertes ya que son de las primeras especies en llegar a un cadáver.

Clasificación: Aunque se puede encontrar información tanto de Phaenicia sericata como Lucilia sericata, según el ITIS (Integrated Taxonomic Information System), su clasificación taxonómica corresponde a Phaenicia. Aunque haya discrepancia en el género al cual pertenece, ambos géneros entran dentro de la familia de los calíforos (Chaliphoridae).

Morfología: Mosca un poco más grande que la mosca doméstica, mide entre 10 y 14 mm. Cuerpo dividido en 3 partes: cabeza, tórax y abdomen. Se la reconoce muy bien por el color verde metálico muy brillante. En la cabeza encontramos los ojos, las antenas y el aparato bucal. De la parte dorsal del tronco salen las alas y de la parte ventral los 3 pares de patas. El abdomen es redondeado u ovalado. Tiene 3 pares de cerdas de color negro en el tórax, como también lo son las antenas y las patas. Las alas son transparentes con venas marrones.

Ciclo Biológico: Insecto holometábolo: tiene metamorfosis completa, por lo tanto, pasa por cuatro etapas (huevo, larva, pupa y adulto). Las hembras ponen alrededor de 400-600 huevos siempre por la noche y sobre materia en descomposición, excrementos o animales muertos o heridos. Posteriormente, entre 12-24 h, y en condiciones favorables, nacen las larvas que se alimentarán de la misma materia. A los 10 días las larvas, que habrán pasado por 3 estadios, se convertirán en pupas, enterrándose en la tierra circundante. Entre 1 y 3 meses la pupa pasa a estado adulto.

Comportamiento: Podemos escuchar su característico zumbido alrededor de algún animal muerto, basura, excremento, vegetal podrido o en cualquier lugar donde haya presencia de materia en descomposición. Por otro lado, una elevada población en el interior de edificaciones puede indicar la presencia de algún roedor muerto, ya que suelen anidar en los cuerpos de ratas y ratones muertos dentro de las paredes. También las podemos encontrar en los excrementos de los perros, ya que les produce una gran atracción. Se alimentan de carne, vegetales en descomposición, basura o excrementos. Juntamente con Sarcophaga carnaria (mosca de la carne), son de las primeras especies que llegan a un cadáver.

Hábitat y Distribución geográfica: Phaenicia sericata es común en todas las regiones templadas y tropicales del planeta, es muy abundante en el hemisferio sur (África y Australia). Prefiere los climas cálidos y húmedos, por lo tanto, es muy común encontrarlo en regiones costeras. Este insecto prefiere especies del género Ovis (oveja doméstica), por lo que no es extraño encontrarlo en granjas o zonas rurales, aunque no llega a ser una de las principales causas de pérdidas económicas en el sector ovino.

Importancia Sanitaria y Riesgos: Cómo el resto de las moscas son vectores de enfermedades causadas por patógenos que suelen estar en los excrementos, carroña, materia en descomposición de la cual se alimentan. estos patógenos son transportados tanto en la superficie del insecto (patas), como en su interior (contenido estomacal). Al igual que el resto de las moscas, cuando se posa sobre la comida, regurgita, liberando todas las bacterias recogidas de su anterior punto de alimentación. Además, también puede transmitir enfermedades solo con el hecho de posarse, ya que sus patas también son portadoras de patógenos.

Plaga: Suelen ser un problema tanto por el número de individuos, como por la actitud que tienen (tienden a agregarse y a buscar comida), como por las enfermedades que pueden transmitir. Además, tienen una alta tasa de reproducción, lo que dificulta la tarea de disminuir el número de individuos.

Tratamiento:

Existen varios sistemas de lucha contra las moscas, por lo que valoraremos la situación y elegiremos el tratamiento más adecuado a cada entorno y circunstancia.

Control larvicida de moscas

  • El tratamiento se realiza mediante larvicida que elimina las larvas y así evitamos o reducimos la presencia de insectos adultos.
  • Espolvoreo de este producto en las zonas de puesta de huevos de las moscas.
  • No requiere cerrar la zona a tratar.
  • No crea problemas de inmunidad.
  • Inspección inicial, tratamiento de choque y seguimiento periódico.

Tratamiento con repelentes naturales

  • El tratamiento se realiza mediante pulverización o espolvoreo de un producto natural repelente para evitar que las moscas se acerquen a la zona a proteger.
  • El producto se aplicará a las áreas o cerca de las zonas donde queremos que no haya moscas.
  • No requiere cerrar la zona a tratar.
  • No crea problemas de inmunidad.
  • Tratamiento puntual o contrato anual: inspección inicial, tratamiento de choque y seguimiento periódico.

Tratamiento con trampas lumínicas

  • Utilización de trampas de captura con atrayente lumínico y dotados de una plancha adhesiva que permite atrapar el insecto. El principio de este método es la atracción de los insectos por la luz ultravioleta de los fluorescentes.
  • Disponemos de varios tipos de aparato de captura. Elegiremos los más adecuados a cada zona y circunstancia.
  • Revisión periódica de los aparatos, sustitución si es necesario de la plancha adhesiva y atrayentes. Es recomendable sustituir los fluorescentes al inicio de la temporada de calor.
  • No requiere cerrar la zona a tratar, ni retirar los alimentos.
  • No crea problemas de inmunidad.

Tratamiento con trampas de captura

  • Utilización de trampas de captura con atrayentes específicos.
  • Estas trampas no contienen ningún tipo de insecticida.
  • No requiere cerrar la zona a tratar, ni retirar los alimentos.
  • No crea problemas de inmunidad.

Tratamiento con insecticidas de acción por contacto

  • El tratamiento se realiza mediante pulverización o espolvoreo que se aplicará a las áreas sensibles donde se posan los insectos y posibles entradas del exterior.
  • Requiere cerrar la zona a tratar, retirar los alimentos y tiene un plazo de seguridad a respetar antes de volver a entrar en la zona afectada.
  • No son productos tóxicos, son productos plaguicidas con catalogación máxima de nocivos y son altamente efectivos.
  • No crea problemas de inmunidad.
  • Tratamiento puntual o contrato anual: inspección inicial, tratamiento de choque y seguimiento periódico.

Si crees que este es tu problema, no dudes, contacta con nuestro equipo de expertos.