Hormiga negra, Común o de Jardín

Lasius niger
Hormiga negra, Común o de Jardín

Descripción:

Qué es: Lasius niger es la típica hormiga negra, una de las más comunes de toda Europa y que se puede encontrar muy fácilmente. Conocida como la hormiga negra, común o de jardín, la encontramos por toda Europa y algunas partes de América y Asia.

Clasificación: Es una hormiga de la subfamilia Formicinae, del género Lasius con 125 especies, 23 de las cuales ya están extinguidas.

Morfología: Las obreras suelen medir entre 4 y 5 mm, aunque también encontramos que miden 3mm. Son de color marrón muy oscuro o negras, con reflejos grises. En la cabeza encontramos las antenas acodadas y las piezas bucales masticadoras. Entre el tórax y el abdomen encontramos el pecíolo de un solo segmento. Finalmente, el abdomen es redondeado, no presenta aguijón. La reina monogínica, ya que sólo encontramos una en todo el hormiguero, suele medir 9mm, aunque no es raro encontrar de 11 mm y en algunos casos hasta de 15 mm. Es más parda que las obreras y presenta alas que se arranca ella misma después de la cópula. No hay hormigas soldado, ya que es una especie que no presenta castas ni grandes polimorfismos (todos los individuos son iguales). En épocas reproductoras, sin embargo, sí encontramos los individuos sexuados (machos y hembras = reinas) que presentan un par de alas. Las anteriores, más pequeñas, están unidas a las posteriores mediante ganchos. Una vez la reina esté fecundada buscará un lugar para anidar. Será allí donde ponga sus primeros huevos, de donde acabarán saliendo obreras morfológicamente más pequeñas y descoloridas que irán oscureciéndose durante los primeros días de vida. El resto de obreras serán todas iguales y el tamaño final dependerá de los alimentos ingeridos durante su desarrollo larvario.

Ciclo Biológico: El ciclo se inicia con el Vuelo nupcial o Vuelo reproductivo, en el que el macho se aparea con la hembra fertilizándola de por vida. Los enjambres del vuelo nupcial duran unas 2-3 horas y se pueden dar desde Mayo hasta Septiembre, siendo las tardes de la primera quincena de Junio ​​más habituales. Mientras que en Europa las aladas salen los meses estivales, en el continente Americano es en otoño. Después de reproducirse, los machos morirán y las hembras se arrancarán las alas ellas mismas y excavarán una pequeña galería que taponarán para sepultarse. La reina tiene la capacidad de hibernar, si fuere necesario, durante 4 meses si las temperaturas son inferiores a 10ºC (nunca inferiores a 0ºC). Allí pondrá la primera generación de huevos, pequeños y blancos, que se convertirán en larvas durante aproximadamente 3 semanas. Durante este periodo, la reina cuidará y alimentará con secreciones de las glándulas salivales a las larvas y perderá cerca del 50% de su peso corporal, ya que sólo se podrá nutrir de la reabsorción de los músculos de las alas. En casos extremos también se puede alimentar de uno de sus propios huevos. Finalmente, esta primera generación se convertirá en individuos adultos, y a partir de ahí serán ellas las que se encarguen en primer lugar de cuidar de la reina y de aumentar las galerías de la colonia. Una vez alcanzado estos dos primeros requisitos, destaparán la galería y saldrán al exterior para explorar el nuevo entorno y empezar a buscar alimento, momento crucial para que la colonia se recupere del esfuerzo inicial. En el momento en que nacen las pequeñas obreras, el rol de la reina pasará a ser únicamente poner huevos, mientras que las obreras, sin polimorfismo, se encargarán de hacer las tres principales funciones: exploradores-captadores de alimento, excavadoras y nodrizas. Una generación de obreras consta de la fase de huevo (3-4 semanas), la fase larvaria (2-3 semanas), la fase de pupa (2 semanas aprox.), y una vez transcurrido el periodo de metamorfosis nacerá una hormiga adulta, más grande, más oscura y más agresiva que la primera generación. Las obreras tienen una esperanza de vida media de 4 años, mientras que las reinas tienen una esperanza de vida de 12 años y pueden llegar a los 20 años en cautividad. La colonia promedio varía entre 4.000 y 7.000 individuos, aunque puede llegar a los 15.000 individuos si las condiciones son propicias.

Comportamiento: Su alimentación es omnívora y se basa en la melaza dulce que secretan algunos pulgones (áfidos), los cuales son considerados una plaga en la agricultura. A cambio de la alimentación, las hormigas protegen a los pulgones de otros insectos, ayudando la proliferación de la plaga, por lo que estas hormigas tampoco están bien vistas ni por jardineros ni por agricultores. También se pueden alimentar de frutos carnosos, sin cáscara, y de otros insectos. Al inicio de una nueva colonia, las obreras serán más cautelosas y no se alejarán mucho del nido, se alimentarán del forraje que tengan más al alcance y evitarán otros insectos o involucrarse en peleas o luchas por el alimento. A medida que aumente la colonia, también lo hará su agresividad, llegando a robar huevos, larvas y pupas de otras colonias de Lasius niger para debilitarlas. Se aprovechan que los huevos tienen una superficie adherente para poder ser transportados con más facilidad. El crecimiento de la colonia es relativamente rápido (en cautividad puede alcanzar el millar de individuos en 3 años), pero requieren siempre mucha humedad en el nido (50-60% RH). Por otro lado, soportan mucho mejor las vibraciones y golpes y también soportan mejor la luz que otras especies de hormigas.

Hábitat y Distribución geográfica: Lasius niger es muy típica en toda Europa, incluyendo Gran Bretaña, donde es de las pocas especies autóctonas que anida en el exterior. También podemos encontrar esta especie tanto en América del Norte, como del Sur, y finalmente en Asia. Suelen nidificar en el exterior de las viviendas, aunque si encuentran un buen hábitat también lo hacen en el interior. Por regla general prefieren zonas soleadas, bajo las placas del pavimento o en las paredes de los edificios. Pueden recorrer grandes distancias siguiendo los caminos bien marcados que definen al encontrar alimento, muy a menudo es entonces cuando acceden al interior de las viviendas. Se pueden adaptar a muchos terrenos diferentes.

Importancia Sanitaria y Riesgos: Aparte de los problemas de tener una plaga de hormigas en nuestras viviendas, donde pueden infestar nuestros alimentos también pueden dañar, de forma indirecta, cultivos y jardines. Decimos de forma indirecta para que las hormigas no dañan directamente los cultivos, pero sí que protegen a los pulgones y los cuidan como si fueran ganado, favoreciendo su supervivencia. Los pulgones son los que se alimentan del floema de las plantas, provocando un retraso en el crecimiento de la planta. En los jardines, pueden excavar galerías en torno a las raíces de flores y plantas, secándose las y empeorando la funcionalidad de las raíces.

Plaga: Al ser una de las especies más comunes y abundantes del territorio, hace muy difícil su control. Además, pueden recorrer grandes distancias en busca de alimento, lo que dificulta la localización del hormiguero, y por tanto, su control. Esta especie rara vez trasladan su nido, por lo tanto, aunque se debilite la colonia, al cabo de cierto volverá a resurgir. Finalmente, dado que suelen aparecer de forma invasiva puede llegar a ser desagradable encontrarse tal cantidad de hormigas en la despensa de casa. Además estas hormigas no almacenan tanto alimento como otras especies en su despensa, por tanto, las encontramos fuera del nido buscando comida más a menudo. Por todas estas razones es recomendable hacer controles a lo largo del año.

Tratamiento:

Existen varios sistemas de lucha contra las hormigas, por lo que valoraremos la situación y elegiremos el tratamiento más adecuado a cada entorno y circunstancia.

Tratamiento con cebos insecticidas por ingestión

  • No requiere cerrar la zona a tratar, ni retirar los alimentos, ni hacerlo de noche.
  • No es un producto tóxico y es altamente efectivo.
  • No crea problemas de inmunidad.
  • Tratamiento puntual o contrato anual: inspección inicial, tratamiento de choque con hielo y con cebos en forma de granulado, seguimiento periódico.
  • El tratamiento se realiza mediante un gel insecticida de última generación que se aplicará a las áreas sensibles al paso de las hormigas y siempre oculto a la vista.
  • Otra ventaja de este tratamiento es también su aplicación en áreas próximas a sistemas y aparatos eléctricos (neveras, cocinas, cafeteras, ordenadores, etc.) sin que se produzcan anomalías.
  • Este sistema nos permite actuar con una máxima eficacia en aquellos lugares donde tenemos la plaga localizada, con una alta acción de choque y un efecto residual excelente.
  • Otra ventaja de este tratamiento es que se minimiza el riesgo de entrada en contacto con el producto y evita molestias y contratiempos al cliente.
  • Un gel insecticida es un producto totalmente inodoro que contiene un cebo muy atrayente por las hormigas, que ingieren una parte del producto y lo llevan también al nido para alimentar a las larvas, los soldados y la reina provocando una mortalidad en cadena. Con este sistema podemos eliminar la totalidad de la colonia.
  • La aplicación del producto se hace mediante una pistola específica para este uso.
  • Para llevar un control exhaustivo de la población de insectos y detectar inmediatamente una posible re infestación, es muy recomendable efectuar inspecciones periódicas.

Tratamiento con insecticidas de acción por contacto

Requiere cerrar la zona a tratar, retirar los alimentos y tiene un plazo de seguridad a respeta antes de volver a entrar en la zona afectada.

  • No son productos tóxicos, son productos plaguicidas con catalogación máxima de nocivos y son altamente efectivos.
  • No crea problemas de inmunidad.
  • Tratamiento puntual o contrato anual: inspección inicial, tratamiento de choque y seguimiento periódico.
  • El tratamiento se realiza mediante pulverización o espolvoreo que se aplicará a las áreas sensibles al paso de las hormigas y posibles entradas del exterior.

Si crees que este es tu problema, no dudes, contacta con nuestro equipo de expertos.