Avispa Alfarera

Subfam. Eumeninae
Avispa Alfarera

Descripción:

Qué es: es un grupo muy amplio de avispas que se caracterizan por construir sus nidos con barro, de ahí su nombre común. A diferencia de las avispas convencionales, éstas suelen ser cazadoras solitarias.

Clasificación: Los eumeninos son un grupo muy amplio que comprende casi 200 géneros de especies. Muchas de estas especies son de origen asiático y en los últimos años se ha experimentado un aumento tanto en el número de especies como en la abundancia de éstas en toda Europa.

Morfología: La mayoría de las avispas alfareras son mayoritariamente negras o marrones, aunque también disponen algunos de los clásicos patrones de contraste: amarillo, naranja, rojo o incluso blanco. Tienen el cuerpo dividido en 3 partes: cabeza, tórax y abdomen. Como todos los himenópteros presentan una cintura entre el tórax y el abdomen, aunque en su caso suele ser muy marcada. De la cabeza destacan las antenas, forma, color y tamaño variable según la especie, y el aparato masticador igualmente variable. Del tórax salen un par de alas las cuales pueden plegar longitudinalmente en posición de descanso. Los 3 pares de patas también salen de la parte ventral del tórax y finalizan en unas uñas tarsales bífidas. El tamaño es variable según la especie, pero suelen medir entre 17 y 20 mm. El dimorfismo sexual que presentan estas especies es un ligero cambio en el tamaño, ya que los machos suelen ser más pequeños y, además, menos longevos que las hembras.

Ciclo Biológico: Insecto holometábolo, pasa por las fases de huevo, larva, pupa e imago. Las hembras son las encargadas de construir el nido. Éste tiene forma de ánfora, olla, vasija... según la especie. Una vez la hembra construye el nido, coloca un único huevo y después lo llena con arañas, orugas, o larvas de otros insectos. Finalmente, la hembra tapa el nido con una solapa de barro, que se secará sellando el contenido. También puede pasar al revés, primero caza las presas y luego se pone el huevo, pero esta segunda opción es menos habitual. Cuando el huevo eclosione, saldrá una larva que se alimentará de todas las presas que le dejó su madre en el nido. Estas presas no están muertas, sino que la madre las deja paralizadas con su veneno. Una vez la larva se haya alimentado de todas las presas vivas, realizará la metamorfosis formando una pupa. Las 3 primeras etapas (huevo, larva y pupa) suceden en el interior del nido sellado. Cuando ya haya finalizado la metamorfosis, la avispa adulta abrirá el nido y emergerá al mundo exterior sacando primero el abdomen, ya que es por ahí por donde respira. Será entonces cuando se reproduzcan machos y hembras para formar la próxima generación. El sexo se determina por un sistema de haplodiploidía en el que las hembras son diploides (2n= números pares de cromosomas) mientras que los machos son haploides (n= número de cromosomas). El macho adulto solo vive 3-4 semanas, mientras que la hembra vive 2-3 meses. Las hembras pueden poner unos 15 huevos, o sea que tendrá que construir 15 nidos individuales, lo que le ocupará toda su vida. Aunque las larvas crecen y se desarrollan solas, no podrían hacerlo si no hubieran recibido la ayuda de las madres, dejándoles las presas y formando el nido.

Comportamiento: Los adultos son solitarios, no viven en nidos con otras avispas, cuando necesitan descansar se ocultan bajo arbustos y matorrales. Principalmente se alimentan de néctar y alguna que otra presa (insecto u oruga). Las larvas se alimentan de las presas que la madre deja adormecidas en el interior del nido de barro. La fase de pupa, aunque pueda parecer muy tranquila, realmente es una fase muy activa y con muchos cambios. La fase adulta es la que más fácilmente reconocemos y se basa en la reproducción para los machos y la construcción de nidos y caza de presas para las hembras. Primero hacen un nido y después el otro, y así sucesivamente hasta depositar todos sus huevos, uno en cada nido. En los nidos también colocan las presas (suelen ser 3 o cuatro arañas por nido), hasta llenarlo. Se puede construir primero el nido y después se cazan las presas o viceversa, es indiferente. Construyen los nidos en lugares con sombra y resguardados de la lluvia, para evitar que se deshagan. Hay muchas especies diferentes de avispa alfarera y no todas construyen un nido de cero, la mayoría utiliza cavidades del suelo o la madera y ellas mismas las taponan con barro. Otras pocas, reutilizan nidos abandonados de otras avispas o abejas, o incluso usan tallos huecos de las plantas. Todos los nidos están tapados con barro el cual las avispas acarrean en el buche. Para formar los nidos las avispas pueden llegar a dar cientos de viajes. Además, buscan la consistencia del barro perfecto, ni muy duro ni muy blando. También tienen en cuenta “el sexo del bebé”, ya que los nidos para hembras serán más grandes y tendrán más presas porque el individuo resultante será más grande. Como característica curiosa de algunas especies, cabe destacar la relación que tienen con algunos ácaros. Los machos transfieren a las hembras los ácaros durante el apareamiento, y ellas lo transfieren a los nidos donde se alimentan las larvas sin causarles daño aparente. Se desconoce el porqué de esta relación y si beneficia a las avispas, pero tienen una cavidad especial en el abdomen llamada “acarinario” para alojarlos.

Hábitat y Distribución geográfica: Originaria de India, Pakistán y Asia Central se ha expandido rápidamente en los últimos años gracias a la influencia del hombre. Aunque haya colonizado nuevos espacios no se la puede considerar especie invasora ya que, por el momento, no afecta al funcionamiento de los ecosistemas que coloniza.

Importancia Sanitaria y Riesgos: La picadura de una avispa alfarera es leve en comparación con la de otras avispas, ya que ésta paraliza a sus presas, no las mata. Aun así, sigue siendo una picadura de avispa, dolorosa. Por otro lado, hay que tener en cuenta que existen las alergias que pueden provocar un shock anafiláctico. El mayor problema reside en la colocación de sus nidos, a resguardo de las inclemencias del tiempo, que suele ser en los dinteles de puertas y ventanas. Esa cercanía y su carácter territorial de protección, provoca muchas veces situaciones accidentales.

Plaga: Al tener una vida solitaria, no se aglomeran en grandes cantidades, aunque hay que tener en cuenta que hay muchas especies diferentes y que todas ellas están experimentando aumentos poblacionales. Incluso las avispas se podrían considerar especies beneficiosas debido al control que ejercen sobre la población de arañas, aunque las propias arañas también ejercen trabajo de control de plagas. De manera que, si tenemos una plaga determinada, controlada por la caza de las arañas y llegan las avispas, es posible que volvamos a tener esa plaga inicial. En cualquier caso, si una avispa coloca sus nidos bajo el alféizar o dintel de la ventana o puerta, siempre es mejor retirarlos.

Tratamiento:

Existen varios sistemas de lucha contra las avispas y abejas, por lo que valoraremos la situación y elegiremos el tratamiento más adecuado a cada entorno y circunstancia.

Tratamiento con trampas de captura

  • Utilización de trampas de captura con atrayentes específicos.
  • Estas trampas no contienen ningún tipo de insecticida.
  • No requiere cerrar la zona a tratar, ni retirar los alimentos, ni hacerlo de noche.
  • No crea problemas de inmunidad.

Tratamiento con insecticidas de acción por contacto

  • El tratamiento se realiza mediante pulverización o espolvoreo que se aplicará a las áreas sensibles donde se posan los insectos y posibles lugares de nidificación.
  • No son productos tóxicos, son productos plaguicidas con catalogación máxima de nocivos y son altamente efectivos.
  • No crea problemas de inmunidad.
  • Tratamiento puntual o contrato anual: inspección inicial, tratamiento de choque y seguimiento periódico.
  • Requiere cerrar la zona a tratar, retirar los alimentos y tiene un plazo de seguridad a respetar antes de volver a entrar en la zona afectada.

 

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